Sigue la odisea en el ramal Temperley-Haedo

Las demoras duplican el viaje histórico: de 40 minutos a más de 80. Las obras del puente sobre el Matanza son la clave.

El ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca, una vía de 26 kilómetros clave por ser la única transversal que conecta el sur y el oeste del Gran Buenos Aires, atraviesa uno de sus peores momentos, con demoras que duplican el tiempo de viaje histórico.

Lo que hace tres décadas tomaba 40 minutos hoy supera los 80, y las cancelaciones de los pocos servicios diarios se volvieron moneda corriente. La situación complica a miles de vecinos que usan el ramal para llegar a sus trabajos y también a los estudiantes que viajan a las universidades de la zona.

El origen del cuello de botella se remonta al 26 de enero, cuando comenzaron las obras de reparación estructural del puente sobre el Río Matanza. Para esos trabajos, presupuestados en más de 2.400 millones de pesos, se inhabilitó la vía ascendente, lo que redujo la capacidad de circulación del ramal.

A las obras se suman problemas de material rodante y una oferta de servicios limitada. Los usuarios vienen reclamando información clara sobre los plazos de la obra y refuerzos de combis en los horarios pico, mientras las obras continúan sin fecha oficial de finalización.