Una investigación por venta de mercadería de contrabando por redes sociales terminó con allanamientos en el Conurbano y el secuestro de más de 700 bultos con productos de origen extranjero: artículos de electrónica, perfumes, juguetes, herramientas, indumentaria y electrodomésticos.
La pesquisa se inició en septiembre a partir de una denuncia y avanzó con seguimiento digital. Los detectives detectaron perfiles en redes donde se ofrecían productos filmados en depósitos que funcionaban como showroom y punto de venta.
Las tareas de campo, combinadas con un agente revelador que hizo compras controladas, dieron sustento a las órdenes judiciales para allanar domicilios, oficinas y depósitos, incluidos espacios dentro de un barrio privado y un centro comercial de Quilmes. En los procedimientos también se secuestraron celulares, computadoras, vehículos y documentación.
Tras conocerse los operativos, desde uno de los perfiles investigados publicaron un descargo dirigido a sus compradores: admitieron atravesar "un momento muy crítico y duro" y pidieron disculpas por demoras o falta de respuesta en los pedidos.




